domingo, 27 de septiembre de 2009

Latinoamerica


Buenas Tarde gente latinoamericana

Después de la experiencia vivida, los días 15 al 20 de Septiembre del presente año 2009, en la ciudad de Cali (Col), en donde tuvimos la oportunidad de conocernos cada uno, logrando formar lazos de amistad, los cuales con el tiempo se volveran cada vez más fuertes. Hoy creo este Blog, para que podamos seguir en contacto de lo que va ocurriendo en nuestros diferentes países, y desde este medio poder crear una latinoamérica diferente, estoy convencido que cada uno de nosotros tiene que trabajar en su respectivo país para poder mejorar primero la casa; este espacio es más que un espacio de opinión un lugar académico donde se pueda realizar una crítica, la cual proponga reflexiones, puntos de vista y posibles métodos para poder crecer como países hermanos.

Lo cual implica que cada uno de nosotros tiene que seguir con un proceso de formación, para que al participar, los argumentos sean lo suficientemente fuerte, y poder generar debates, que generen conocimiento y por qué no llegar a dejar una memoria histórica de lo que aqui se proponga.

Para terminar con esta intruducción sólo recuerden que somos más que países, somos un pueblo que puede unirse pero esa unión no se va a dar de la noche a la mañana toca ir paso a paso, desde lo más micro hasta lo más macro, como dijo Gabriel García Márquez mientras recibía el premio Nobel: "América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una aspiración occidental." luchemos por dejar una mejor nación y mejores países, para los que vendran después de nosotros.

Con cariño desde Bogotá (Col) David Alejandro Castillo Salazar (Davo/Mateo)

4 comentarios:

  1. Hola amigos, quiero compartir con ustedes la nota que se publicó en el semanario de nuestra Universidad, por Angela Prince:

    Del 13 al 20 de Septiembre se llevó a cabo el Tercer Foro Latinoamericano de Liderazgo Universitario Ignaciano en la ciudad de CAli, Colombia, al que fuimos convocadas dies universidades jesuitas (AUSJAL); y aunque son muchas palabras las que acompoañan al nombre de éste foro, son pocas para describir la gran diversidad y características de este gran evento. Desde que llegamos al lugar donde se realizó el foro, se sentía un ambiente muy especial, lleno de alegría, emoción, diversidad, análisis y sorpresas. En pocas palabras, lleno de lo mucho que envuelve a Latinoamérica. Dentro del foro participaron más de 60 universitarios. POr parte de nuestra universidad asistimos Arturo López (Letras Latinoamericanas), Carla Blackaller (Ing. de Alimentos), Angela Prince (Comunicación), Antonio Oseguera S.J. (Orgaizaciones estudiantiles), Rosalba Lemos y Francisco Galicia (Facilitadores). Tuvimos el gusto de conocer gente de Venezuela, Ecuador, Nicaragua, El Salvador y claro, Colombia y aunque el idioma es el mismo nunca estaban de más las explicaciones que nos ayudaban a tener una mejor comunicación.
    La anfitriona del evento due la Pontificia Universidad Javeriana de Cali. En el foro se trataron temas diversos, los Jesuitas hicieron presencia con pláticas y talleres, pero el tema principal fue siempre América Latina en el actual contexto social, político y económico...siempre retos inseparables de la espiritualidad ignaciana de cara a la historia.
    ¿Es real que se puede hablar de una verdadera identidad latinoamericana? Fue asombroso darse cuenta de lo parecido que son nuestras realidades. El verdadero reto es formarnos en esta identidad latina e ignaciana para poder trabajar y avanzar juntos. Es desde ahora un compromiso, para los que asistimos, informarnos y apoyarnos como latinoamericanos, tarea en la que ya dimos un paso, porque ahora cada uno de los países de América Latina tiene ya un rostro grabado en nuestra mente y en nuestro corazón. Abajo se anexa la declaración final del trabajo y el compromiso, frutos del Tercer Foro del Programa de Liderazgo Universitario.

    ResponderEliminar
  2. Ahora pongo el anexo:

    “El ayer no es más que un sueño; el mañana no es más que una visión; pero sólo el presente bien vivido bien vivido hace de cada ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza”.

    Un largo proceso precede a cada uno de nosotros, proceso que nos ha llenado de grandes inquietudes e inconformidades frente a la realidad latinoamericana, y nos llenó de grandes deseos de ser protagonistas en el proceso de cambio de nuestro continente. Hemos crecido como seres humanos y como jóvenes venezolanos, salvadoreños, ecuatorianos, colombianos, mexicanos y nicaragüenses, que hoy se unen en un mismo sentir como pueblos hermanos.

    Hoy, después de casi un año de formación, llegamos a este encuentro con sentimientos encontrados que no parecían tomar una forma definida. Sin embargo, después de este tiempo de convivir y compartir experiencias, hemos logrado una conciencia latinoamericana que se materializa en la generación de propuestas que pretenden transformar nuestras realidades.

    Las incertidumbres, las emociones, la felicidad, los miedos, las esperanzas vienen a converger aquí. Más que una alegría, sentimos un júbilo que nos invita a actuar y hacer posible realizar proyectos en conjunto. Los anhelos de mexicanos, nicaragüenses, salvadoreños, colombianos, venezolanos y ecuatorianos concluyen para trabajar en la transformación de nuestra realidad más próxima. No podemos dejar de pensar en nuestra historia, tanto en sus particularidades como en los elementos que nos unen, pero también debemos pensar en el aquí y el ahora junto con el sentido y responsabilidad de lo que hacemos.

    Si queremos ser jóvenes que hacen historia en América Latina, nuestras acciones deben estar a la altura del reto histórico y las complejidades de ésta. Nuestro caminar debe estar en función de la búsqueda de un proyecto social compartido y sostenible. Queremos trascender de lo local a lo latinoamericano, sabiendo que tenemos que trabajar primero en la unión interna de nuestros países para así consolidar una red latinoamericana que promueva la justicia y la paz.

    El panorama desesperanzador de América Latina no debe ser algo que nos desaliente, sino más bien, debe ser un reto que haga que nos unamos y trabajemos como hermanos en la transformación de nuestra realidad. No queremos propiciar que el subdesarrollo de nuestros países sirva solo para contribuir al desarrollo de los países del primer mundo, y es ahí donde radica la importancia de trabajar por el horizonte que tenemos en común, haciendo que nos unamos desde dentro para lograr un verdadero sentido de hermandad latinoamericana.

    Es necesario tener en cuenta que en esta tarea tan necesaria no estamos solos, y en que no solo contamos con el apoyo y el calor humano que nos brindan nuestros compatriotas y nuestros demás hermanos latinoamericanos, sino que, sobretodo, nos acompañan las palabras que hizo vida Jesús, nos acompaña su auténtico ejemplo de vida, nos acompaña el legado de San Ignacio de Loyola, para hacer que nuestra vida sea un constante amar y servir para los demás, pero siempre, para la mayor gloria de Dios.

    Hemos recibido mucho y es imprescindible que esta experiencia de vida, este compartir grandioso, no se quede entre estas paredes, entre estas personas. Nos esperan nuestros compañeros, nuestra universidad, nuestra familia, nuestro país. Es necesario no perder de vista que el bien, cuanto más universal es más divino, y es por eso imperante que seamos multiplicadores de la formación que hemos recibido.

    ResponderEliminar
  3. ¿Qué queremos dejarle a las próximas promociones de este programa? ¿Cómo vamos a incentivar a que otros jóvenes apuesten por este estilo de vida, en el que realmente queremos ser hombres y mujeres para los demás? Preguntémonos ¿Qué hago yo después de formarme? O mejor dicho, ¿a qué me compromete el proceso formativo que estoy viviendo?

    Está en nuestras manos que la calidad de la apuesta de vivir un liderazgo al estilo ignaciano se haga realidad en nuestras vidas, haciéndolas un don para los demás. De nosotros depende si somos observadores del mundo, o si somos agentes de cambio donde el discernimiento sea la herramienta que nos permita descubrir el espíritu de vida y muerte para ser coherentes en nuestro actuar cotidiano.

    Si los buenos sentimientos se quedan sólo en el papel; si no nos convencemos de que Dios nos acompaña y es guía en nuestro camino y si nos vamos por el camino del individualismo, no hemos logrado nada. Nada sucederá si fraccionamos el continente y no apostamos en ser los atrapa-sueños de Latinoamérica.

    Finalmente, quedémonos con una frase que nos sitúa de cara a lo que nos vamos a enfrentar en cuanto dejemos este ambiente de convicción y compromiso: “Nada ha cambiado, excepto mi actitud…, por eso, TODO HA CAMBIADO”.

    Gente de Latinoamérica, aquí se vale soñar, pero un soñar para transformar

    ResponderEliminar
  4. Me alegra mucho esta publicación en su universidad; creo que es necesario dar a conocer lo vivido para ir incentivando y animando a otros jóvenes para apostar por la unión de nuestros países y de Latinoamérica...
    Ya casi se cumplen dos semanas del foro y creo que es importante no dejarnos enfriar del compromiso que adquirimos hace un par de semanas...
    Así como dice David, la unión que tanto anhelamos no se va a dar de la noche a la mañana, pero es necesario que vayamos construyendo esos pequeños pasos que hagan que lo micro y lo macro se haga posible, recordando que debemos estar siempre en constante formación.
    Espero pues que desde su realidad vayamos concretando nuestros sueños y nos motivemos unos a otros para no dejar que nuestra llama se apague. Ánimo :D y a ser los atrapasueños de L.A!!!

    ResponderEliminar