Cuál es la idea que nos estemos armando de la forma en que lo estamos haciendo, por qué nuestras naciones, destinan gran parte de su PIB anualmente para la compra de material bélico. Pero de unos años para acá, no más de tres la compra de armamento en la región ha ido en aumento.
Veamos lo que dice el señor Manuel Luis Rodríguez, en un artículo que nos deja ver cómo es que la región ha aumentado su gasto militar.
SEÑALES Y TENDENCIAS
La reciente visita del presidente venezolano Hugo Chávez a Rusia, los millonarios contratos para fabricar aviones de combate a Brasil y los deseos de Bolivia de invertir en armas, no son más que señales superficiales de una tendencia notoria en un mercado que mueve cerca de US$ 50 mil millones al año.
No es posible hablar todavía de una carrera armamentista en América Latina, pero los hechos objetivos muestran que los países de la región han desembolsado multimillonarias sumas para renovar sus armas y equipos, como sucede, por ejemplo, en el caso de Chile. Según el informe “Military Balance 2009″ del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres (IISS), el gasto total en defensa de Latinoamérica aumentó 91% en los últimos cinco años. En 2008, el presupuesto ascendió a US$ 47.200 millones, desde US$ 24.700 millones en 2003. Pese a que el alza es considerable, este año 2009 ya presenta varios movimientos que podrían incrementar la cifra.
AMERICA LATINA COMO ESPACIO GEOESTRATÉGICO DE DISPUTA EN EL MERCADO DE LOS ARMAMENTOS
El mayor proveedor de la región sigue siendo Estados Unidos, en la medida en que la potencia estadounidense considera a América Latina como un espacio privilegiado de influencia militar y estratégica. Sin embargo, hay varios países interesados en fortalecer su posición y competir en el lucrativo mercado del armamento. De ellos, Rusia ha sido el más dinámico en su penetración en el mercado de las armas en Sudamérica. La semana pasada, el presidente Hugo Chávez viajó a Moscú a reunirse con las autoridades locales para discutir acuerdos militares y de energía.
El Informe THE MILITARY BALANCE 2009, también presenta un análisis geopolítico de la carta de los conflictos armados en el mundo, entre los cuales la situación militar de Colombia y en Perú ocupa un lugar relevante.
El presidente venezolano Hugo Chávez anunció la compra de decenas de tanques rusos para contrarrestar la mayor presencia de tropas estadounidenses en Colombia. Entre 2007 y 2008 Venezuela compró armas por US$ 1.531 millones a Rusia. Por medio de Venezuela, Rusia ha logrado aumentar además su ámbito de influencia entre los aliados de Chávez, como Bolivia y Ecuador.
Recientemente, el presidente boliviano Evo Morales anunció sus planes de invertir US$ 100 millones en la adquisición de aviones y armamento. El ministro de Defensa, Walker San Miguel, debió aclarar la situación ante la preocupación de las autoridades paraguayas, diciendo que Rusia ofreció un crédito por ese monto, pero que el país altiplánico no ha decidido cuánto usará. “La adquisición de las armas es para la lucha contra el narcotráfico, la pobreza y para enfrentar los desastres naturales”, según expresó el canciller boliviano, David Choquehuanca. No deja de ser sorprendente que el Canciller boliviano justifique la compra de armas para la lucha contra la pobreza.
Por estos días, tanto Estados Unidos, como Francia y Suecia compiten para ganar la licitación de compra de 36 aviones cazas para la Fuerza Aérea Brasileña.
Uno de los países con mayores gastos en el ítem de defensa es Brasil y no solamente dado el tamaño del país dentro de América del Sur. No debe olvidarse que Brasil mantiene una línea geopolítica orientada a consolidar su posición de primera potencia regional en el continente sudamericano, por lo que sus orientaciones generales en materia de defensa y gasto militar tienen ese trasfondo. Pese a que su principal proveedor es Estados Unidos, el país intenta diversificar sus fuentes de suministro, aun manteniendo la industria nacional de defensa más importante de Sudamérica.
COMPRA, COMPRA…QUE EL MUNDO NO SE VA A ACABAR…
La empresa francesa Dassault Aviation ya sacó ventaja a Boeing y Saab cuando el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva dijo la semana pasada que inició conversaciones con la firma para asegurar el contrato, que contemplaría una inversión de 5 mil millones de euros (equivalentes a US$ 7.200 millones).
Además de EE.UU., Francia y Rusia, hay otros proveedores que intentan sacar provecho del creciente mercado latinoamericano, como es el caso de diversas empresas israelíes, chinas e indias.
En Chile, este proceso de incremento del gasto militar se da en un contexto ennque la presidenta Michelle Bachelet envió un proyecto al Congreso para modificar la ley reservada del cobre, que destina 10% del ingreso por las ventas del cobre a las Fuerzas Armadas. Las FF.AA. se quedarán entonces sin una importante fuente de financiamiento, que les ha permitido impulsar el proceso de renovación de armamento que se ha desarrollado en los últimos años, pero al mismo tiempo deberán adaptarse a nuevos mecanismos y procedimientos presupuestarios para garantizar la continuidad del gasto.
Este año, el ministerio de Defensa de Chile ha confirmado la compra de aviones antisubmarinos y ocho helicópteros medianos de fabricación francesa, además de la adquisición de 18 aviones usados F-16 a Holanda, por un monto de US$ 270 millones.
Según el Instituto de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), el gasto militar sudamericano fue de US$ 34.100 millones en 2008, un alza de 50% en los últimos diez años. Brasil ocupa el puesto número doce en el ranking del mundo por gasto militar.
Un informe publicado por el centro de estudios argentino Nueva Mayoría, por otra parte, calcula y eleva la cifra de gasto militar en América Latina durante el año 2008 a US$ 51.100 millones, estimando un incremento de 30% respecto del año anterior. De este modo, la inversión militar del conjunto de la región representa un 1,77% del PIB. Es necesario subrayar que el país que más invierte en armamento en América Latina es Brasil, con un 50% del total de la región, seguido por Colombia, con un 14%, Chile, un 14% también (¿Chile gasta tanto como Colombia?), y Venezuela, que contribuye con un 6,5%.
Entre los principales proveedores de la región está EE.UU. y Europa, pero otros proveedores estatales y privados compiten fuertemente para ganar una porción del mercado sudamericano. China tiene relaciones militares directas con por lo menos media docena de países en América Latina e incluso de América Central y el Caribe y ha cooperado con Brasil en tecnología satelital, entre otros suministros. Cabe anotar también que India, por su parte, firmó en 2008 un acuerdo de exportación de armas a Ecuador, y en conjunto con Rusia, además, promueve un misil crucero en la región latinoamericana.
Dos pueden ser las explicaciones de fondo que permiten comprender esta tendencia hacia el incremento del gasto militar en la región sudamericana: 1º la persistencia de las retóricas geopolíticas y nacionalistas propias del siglo XIX, asociadas a un conjunto de demandas territoriales y fronterizas pendientes; y 2º el grado de inquietud generada por la presencia militar estadounidense en la región, el que induce -en un “efecto dominó”- a un armamentismo de respuesta al incremento del potencial militar de algunos Estados.
El incremento del gasto militar en América Latina ha estado históricamente asociado a períodos de inquietud por demandas y conflictos territoriales y fronterizos pendientes, por el uso intensivo de retóricas nacionalistas destinadas a agudizar las rivalidades identitarias e incluso al recurso del instrumento militar como “vía de escape externa” para las crisis y tensiones sociales internas.
El ambiente retórico y político de inquietud por la presencia militar estadounidense, contribuye a inducir un clima de inestabilidad que justifica el aumento del gasto militar, en un efecto de encadenamiento.
Puede decirse que la crisis económica en realidad no ha pasado por América Latina, a lo menos no por los presupuestos en defensa ni por el gasto en armamento.
El articulo muestra cómo es que se está dando este proceso en América Latina, y si tenemos todo ese presupuesto para estar invirtiendo en armas, por qué nuestros gobernantes no se fijan que dentro de cada país hay necesidades, en lo social,
Esto es un llamado para que nosotros como jóvenes manifestemos nuestro inconformismo contra ese gasto en el presupuesto, en vez de estar pensando en armarnos hasta los dientes por favor señores gobernantes mejoremos la educación, la salud, los servicios básicos que cada uno de los ciudadanos debería tener, cómo es posible que niños se mueran de hambre mientras que con los recursos lo único que hacemos es comprar armamento.
También observemos que los Rusos andan de muy generosos con algunos países aprobándoles créditos muy altos, no será que detrás de esas buenas obras tienen sus intereses puestos?
Para terminar creo que la seguridad es muy importante para cada una de las naciones, pero comprar armas en cantidades no nos va a dar la seguridad que estamos buscando, pero si trabajamos todos en conjunto para protegernos entre nosotros mismo y dejamos de pensar individualmente, no tendremos que gastar tanto en material bélico y así todos ganamos;( Ese puede ser uno de los pilares fundamentales de la UNASUR, pero no para que esten discutiendo de la forma como lo estan haciendo) Pero ganan más aquellos que no tienen los recursos porque se les podrían destinar para mejorar la calidad de vida de todos los latinoamericanos que viven en condiciones muy precarias.
Bibliografía
INTERNATIONAL INSTITUTE FOR STRATEGIC STUDIES - IISS - http://www.iiss.org
STOCKHOLM INTERNATIONAL PEACE RESEARCH INSTITUTE - SIPRI - http://www.sipri.org
http://www.infolatam.com/entrada/carrera_armamentista_en_america_latina_a-15892.html
http://newsforums.bbc.co.uk/ws/es/thread.jspa?forumID=9778
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=615322


Les quiero compartir una clase sobre teorías sociológicas; habla de cómo en la sociedad actual el miedo a la inseguridad se transformó en una histeria colectiva, en gran parte se debe a como menciona el artículo “el terrorismo”
ResponderEliminar“Le compramos armas a los Estados unidos con la finalidad de defendernos de los Estados unidos”
“Ya tenemos nuevas armas y ahora solo nos faltan nuevas guerras... ¿Quien la
¿Quien lanza el primer pretexto?”
“Queremos armas para luchar contra el hambre…a menos que sean armas de chocolate no veo de que sirvan”
“Los caritativos que nos ayudan a conseguir armas ayudan a que nos destruyamos pronto entre países para venir a recoger lo valioso entre nuestras cenizas.”
Erika = Ecuador
Es realmente lamentable saber cuánto se podría hacer en asistencia infantil, en salud, en alimentación, en educación, etc. con destinar una pequeña parte de todo el despilfarro en una carrera armamntística totalmente absurda.
ResponderEliminarLas decisiones que toman nuestros gobiernos muchas veces nos parecen erradas, superfluas, tontas e injustas... Pero creo que eso cualquiera lo puede observar. Considero que como jóvenes parte de un deseo de transformar nuestras realidades debemos trascender; no basta con observar, analizar, culpar y ya. Se trata de hacernos sentir, de hacer ver nuestra inconformidad con políticas que van en detrimento de la sociedad o de la región. Creo que no hay que menospreciar el poder de la sociedad civil, cuando se hace sentir, puede llegar a ser muy importante y realmente convertirse en agente de un cambio verdadero.
Qué tonto que nos peleemos entre hermanos, que tratemos de demostrar nuestra superioridad en el poder de destrucción, en la rivalidad, en querer intimidar a mi hermano. ¿Para qué? Sinceramente no me lo explico... Por qué si tanto es el afán de demostrar que soy mejor que el otro, no soy un ejemplo en modelos educativos o trato de ser la envidia en políticas de protección medioambientales o en procurar la justicia.
Se me viene a la mente una pancarta que leí en una marcha. "No hay caminos para alcanzar la paz... La paz es el único camino"